11_El tiempo se acelera
Dos meses han pasado ya. Así, de repente, un día te levantas y te das cuenta de que va quedando poco tiempo. Faltaba una eternidad para las elecciones cuando llegué y míralas, ahí están, en dos días. Por cierto, habrá que ir pensando algo para esa noche, seguro que se arma una gorda en Nueva York.
Hay un momento en que las cosas llegan todas juntas. Me refiero a las cosas que se supone que tienes que hacer, o a las que se supone que te tienen que pasar. Por ejemplo, si vives en esta ciudad, en algún momento tienes que ver a un famoso: Karl Lagerfeld el pasado martes, intentando (como nosotros) entrar en el MoMA, el día en que está cerrado. Otro ejemplo: viviendo en Harlem (bueno, East Harlem, pero Harlem al fin y al cabo), tienes que escuchar algún disparo de vez en cuando. Si no, es como si no vivieras aquí: el mismo día en que me crucé con Karl, al llegar a casa de noche, tres tiros en la tercera avenida, y un coche de policía a todo trapo hacia allí, saltándose los semáforos y las direcciones prohibidas. El coche iba con todas las luces apagadas y sin sirena, se ve que cuando tienen que coger a alguien de verdad, no se anuncian con un ruido infernal diez minutos antes. Parece evidente...
Y si eres un comeasfalto neoyorquino, en algún momento tienes que pasar un fin de semana fuera de la ciudad: visita a Rhode Island, Newport el sábado y Boston el domingo. Gran compañía, buen tiempo, muchas cervezas presidente y unos cuantos dunkin donuts (really, why?). Fue curioso visitar Newport, el centro de veraneo del pijerío blanco de la costa Este, con compañía caribeña (había también algún asturiano despistado por allí). Todos pensábamos secretamente que, en nuestra casa, las playas le dan mil vueltas a aquellas... El domingo tocó Boston. Supongo que es una gran ciudad y todo eso, pero qué quereis que os diga... Parece demasiado bonita (en el mal sentido del término). No sé, para mi que le falta algo: un poco de mierda en las calles no está tan mal. En Barcelona y Paris lo saben, y el ayuntamiento se encarga de repartir basura por las aceras. Algún atasco de tráfico, algo de ruído se echa de menos de vez en cuando. Y algo de gente con prisa, por favor, con cara de mala hostia. Que se vea que es una ciudad, que llegas tarde a algún sitio y estás cabreado. No es tan difícil, aquí en NY lo hacen bastante bien.
Tambien en el tema laboral las cosas están llegando juntas. Dos meses a palo seco y de repente, en dos días, tres entrevistas. Claro que no fueron entrevistas propiamente dichas, sino más bien un par de palmaditas en la espalda: chaval, has elegido un buen momento para venir aquí. Ojalá te pudiéramos ofrecer algo, pero la cosa está como está. Un currículum muy mono, eso sí, con muchos colorines. Lástima...
Aunque algo es algo. Voy tejiendo una red de contactos (siempre quise utilizar esta expresión: "tejer una red de contactos". Queda como muy peli inglesa de espías, ¿no?) que quizá sirva de algo en el futuro, cuando gane Obama y todo vuelva a ser como antes y esta ciudad nade en dinero y todos podais venir a visitarme a mi penthouse en TriBeCa. Por soñar...
También el invierno ha llegado de repente. Un día de manga corta y el siguiente, de forro polar. Así, sin previo aviso: en esta ciudad no hay término medio. Asustado por la ola de frío, corrí a comprar un calefactor pequeñito para mi habitación: grave error. La calefacción aquí es monstruosa. Ayer no pude dormir por el calor que hacía en casa: me puse una toalla blanca alrededor del culo y me senté a sudar en la sauna, perdón, en el sofá del salón. Mi roommate, Roy, iba echando agua de vez en cuando sobre unas piedras negras que, lo juro por Annie Hall, antes no estaban allí. Hoy voy a dejar la ventana abierta por la noche para poder pegar ojo. Y eso que estamos a menos de 4º por las noches... Ils sont fous ces romains!
agan el fabor
comidita rica en Harlem

sostenible dijo
Vaya con Harlem......como para salir a buscar un trabajo con todo eso metido en el estomago!!!!
Bueeeno, quien siembra recoge: antes tenías la nada enfrente y ahora ya te dan palmaditas..........pronto les apetecerá que les cuentes algo e incluso alguno llegará a escuchar lo que le dices y, finalmente, aparecerá el incauto que te ponga el cheque encima de la mesa......asunto que, aunque ocurra estando ya en España, no dejará de tener su interés.
Y entonces, otra vez las maletas pero entonces ya sí para compartir piso con todos los lectores del blog y otros muchos más que jurarán haberlo leído con asiduidad al oler que hay casa gratis....
Cuando al incauto se le caiga el rascacielos que le diseñaste, dejará de firmarte cheques (los abogados lo tendrán demasiado ocupado) y ya podrás volverte a España para poner en práctica lo que aprendiste allí (por si acaso aplicalo en una ciudad que no sea Madrid).
Presiento que las buenas noticias se acercan.....
Keep up the good work!!!
31 Octubre 2008 | 02:52 PM